TODO CREADO POR EL HOMBRE
Todo creado por el hombre

Como toda obra, siempre se empieza por una idea peregrina que va cambiando a medida que avanza la pintura. De inicio quería hacer una critica a las religiones, la paranoia de la humanidad por creer en algo por creer y después crear algo para creer, es decir, como no entiendo la mayoría de las cosas que me rodean, pues invento un Dios creador, que esta por encima de la humanidad y que da respuesta a todo eso, aunque tampoco da ninguna respuesta, en fin, que divago… a lo que iba, quería hacer una obra con crítica social, empecé a poner elementos y al final me sobraron las religiones, si que quedó algún motivo religioso o pseudoreligioso, como la mano que sale del cielo o el personaje del Greco que implora la actuación del Dios para que cambie las cosas en la Tierra, pero al final me he centrado en la crítica social, sobre todo en la “tontotecnología”. Este palabro, del cual es fácil adividinar el significado. Analicemos la obra:

Echen un primer vistazo a la pintura, ¿qué les ha llamado la atención? ¿Lo adivino? La intención era esa… llevar la vista a todos los logos de redes y plataformas, con colores llamativos que destacan sobre los amarillos y azules del color general de la obra. Llaman poderosamente nuestra atención… como en la vida misma. Detrás de estos logos he puesto la numerología de Matrix, porque siempre sentí que la sociedad esta representada de una u otra manera en esta película.
Aparte de los logos, he pintado a gente variopinta, inmersa en sus tareas habituales, siempre con prisa, siempre con el móvil, siempre auto-hinchándonos el ego con las redes y siempre auto-imponiéndonos esa tecnología de entretenimiento.

La incongruencia de tener menos contacto físico entre personas y muchos seguidores en las redes, nos lleva a una individualidad exacerbada, que hace olvidarnos de la miseria de la gente, a no ponernos en su lugar, a no mirar justo al lado, para ver toda esa otra realidad, mucha más cruda y menos glamorosa, que nuestros selfies. Tampoco vemos a esos niños que mueren a diario, por no tener un trozo de pan que llevarse a la boca. Ni vemos a la gente que emigra de sus países por la pobreza, la corrupción o la guerra. Y no queremos ver, la idolatría mundial que se tiene al dinero, en un lugar lo llaman capitalismo, en otro, economía de mercado, en otro, crecimiento comunista, en otro, intereses comerciales, pero lo que esta claro es que no hay otra cosa que el dinero, el dinero manda, el dinero exige y el dinero asesina cada día.

Para representar a toda esta crítica social, me he inspirado como no en los grandes artistas, haciendo guiños constantes a muchos de ellos. El primer guiño y referencia clara, que tenía desde el inicio, fue autorretratarme como el Thinker de Rodin, reflexionando sobre todo lo que tengo delante en la obra.

Además, hay varios guiños más, algunos muy claros, como la mujer con el niño del Guernica de Picasso, viendo como nadie le hace caso. Tambien vemos a el personaje de La resurrección de Cristo del Greco, implorando a la divinidad que actúe ante la injusticia de ver morir a niños.


El Patrocles de J.L.David, echando un vistazo, a ver que se cuece por ahí abajo. Estos mismos agujeros, me sirvieron sin saberlo de guiño a Juan Muñoz.

O las multitudes andando por ese paisaje reflejado, que fue un guiño buscado a Juan Genovés.


Y como centro del primer plano me vino bien el personaje de La Danza de Matisse para cuadrar ese ritual al dinero, el macho alfa, o el macho cabrío como en cualquier aquelarre, del que podía tirar también de Goya, como no, siempre presente en mis obras de formas variopintas el maestro aragonés.
Además y como punto final, en la representación de este cuadro, siempre tuve en mente que aparecieran solo elementos creados por el hombre: edificios, tecnología, ideas, religiones, injusticias… y ponerlo en comparativa con mi otro cuadro, Nada creado por el hombre, donde aparecían animales y elementos naturales, donde la mano humana no tenía nada que ver para su creación.

